Iglesia de La Asunción de Nuestra Señora

 
 
 ImprimirEnviar a un amigo
 

Barco de Ávila :: Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora
Dirección: C/ Pedro de la Gasca, 12
C.P.: 05600
Municipio: Barco de Ávila (El)
(Valle del Tormes/Sierra de Gredos)
Tel.: 920340077
Originalmente levantada en el siglo XII fue reformada profundamente en el siglo XIV. En 1931 fue declarada Monumento Histórico-Artístico
Descripción ampliada
Construida en granito esta formada por el cuerpo de la iglesia y la torre. El ábside está coronado por la espadaña – con campana – del “reloj suelto”, rompe su estructura poligonal y presenta una pared lisa y recta que alberga la sacristía y la Sala Capitular, hoy museo de la parroquia.

De tres naves, de igual altura y diferente anchura, sin crucero, y triple cabecera.

En el exterior, la cabecera tiene sobrios y elegantes y estribos, de buena sillería, y ventanales con arcos apuntados, que cobijan a otros geminados y óculo lobulado en la enjuta.

La puerta principal, al sur, está defendida por hileras de matacanes y presenta una impresionante arquivolta de seis arcos concéntricos ligeramente apuntados.

La iglesia cuenta con otra dos puertas, la del Norte, sobria y con arco apuntado y la del oeste rodeada de dos contrafuertes y un arco

El atrio actual es de comienzos del siglo XX. La puerta del norte es del mismo estilo, pero más sencilla y sin matacanes, de dos arquivoltas apuntadas y chaflanadas y cornisa de modillones.

En el hastial de occidente tiene una tercera puerta de arquivoltas semicirculares a la que se accedía por escaleras, hoy desaparecidas. Hay en dicho hastial ojos de buey achaflanados y una ventana de arco apuntado que dan luz a la iglesia.

La torre casi aislada, fue construida en la misma época que las naves de la iglesia, en un claro estilo románico con un definido caracter defensivo. Sus tres cuerpos aparecen marcados por dos cornisas, la primera de ellas decorada con sencillas bolas.

El primer cuerpo es macizo, con una escalera de caracol, sin más huecos. Los dos cuerpos superiores presentan unas escaleras de madera “a la molinera”, que permiten acceder a los vanos abiertos a los cuatro puntos cardinales, donde se sitúan las diferentes campanas.

La torre fue edificio militar y religioso, puesto de vigilancia y reloj que marcaba los tiempos de oración. En el tejado, casi plano, con cubierta de madera, viven las cigüeñas, entre las ocho pirámides adornadas con bolas y añadidas en el siglo XV.

Los tres ábsides se comunican entre sí a través de arcos semicirculares, de perfil rectangular.

Aunque la mayor parte de la iglesia fue construida en el siglo XII, los primitivos ábsides fueron demolidos en el siglo XIV y reemplazados por los actuales góticos.

Las bóvedas de crucería son también del siglo XIV, sustituyen a las primitivas de madera y se apoyan sobre tres grandes pilares cruciformes de base hexagonal y con columnas de apoyo de capitel liso.

El coro fue construido a finales del siglo XV, con un arco muy rebajado adornado con bolas de la misma factura que los adornos de la torre. Se puede apreciar en la maderas la decoración vegetal de estilo mudejar.

El retablo mayor, barroco, se instala en la década de 1660, para lo que hubo que hacer en la iglesia obras de remodelación. Es una magnífico retablo: toda una catequesis centrada en la figura de la virgen, a la que se dedica el templo. En el banco los los relieves reproducen la presentación a los pastores y a los reyes. En el segundo cuerpo, la calle central recoge el tema de la Asunción de María y a los lados se disponen los cuatro evangelistas. En el ático aparece la coronación de la Virgen y en el remate las figuras de San Miguel y San Rafael y las cuatro virtudes cardinales. El tabernáculo se decora una buena Transfiguración.

En el altar mayor nos encontramos con la verja central, realizada en forja, incluido el Cristo que la corona. Se divide en dos cuerpos tres calles, con barrotes retorcidos que incluyen dibujos góticos de rombos y cuatrifolios, y rematada por una crestería de chapa repujada. Fue fabricada en el primer tercio del siglo XVI. Las rejas de las naves laterales también son de la misma época, realizadas en estilo gótico. Ambas tienen inscripciones que nos hablan de sus autores: la de la derecha, realizada en Toledo, obra de Juan de Osorno; forjada por Lorencio, en Ávila, la del lado izquierdo. La reja de la capilla del inquisidor es gótica y está rematada por arcos conopiales, colocada en el siglo XVI.

En una de las capillas nos encontramos con la Virgen de la Silla, esculpida en el siglo XVI y atribuida a Felipe Vigarny,

La construcción de las sacristías datan del siglo XVI, obra de Juan Gutiérrez. También en este siglo se terminó la capilla del Inquisidor, recibe este nombre por el inquisidor que fue enterrado en este suelo.

Otro elemento a destacar es el órgano barroco que fue construido por José de la Rea, con dos teclados. Veinticuatro registros y tres fuelles. Es dorado y los fondos presentan tonos azules y rojos.

Púlpito.

Varias tablas del llamado Maestro del Barco, de finales del siglo XV, identificado por Post con García del Barco:
 
  • Tabla representando la Dormición de la Virgen
  • Tabla representando a Jesús entre los Doctores. La riqueza y variedad del colorido y la belleza del rostro del Niño confieren a la tabla un extraordinario atractivo
  • Tríptico: representa a la virgen de medio cuerpo, sosteniendo al niño sobre un parapeto a manera de altar cubierto con una alfombra siguiendo el modelo de Gerard David, atribuida al círculo de su discípulo Isenbrant
  • Tríptico: En el interior de la iglesia. La tabla central representa el Bautismo de Cristo. La puerta de la izquierda recoge escenas de la Transfiguración y la Imposición de la casulla a San Ildefonso y la derecha la Misa de san Gregorio y un posible donante rezando ante un cuadro de María y el Niño, debajo del cual se lee la firma Jnº Rºdriguez en caracteres góticos. Es pintura del siglo XV con abundante oro cierta preocupación espacial y perspectivista. Gutiérrez Robledo señala que la pintura fue hecha para una de las hornacinas laterales de la capilla del Inquisidor, en la que quedan restos de sus inscripciones, y ha documentado antes de 1518 su realización.
Imagen de Cristo atado a la columna: de comienzos del siglo XVI. Es una figura corpulenta de recias extremidades inferiores en clara desproporción con la cabeza, sensiblemente inferior. Está atado a una columna de altura casi tan elevada como Cristo. Viste corto perizoma y su expresión es de tristeza comedida.

Dos crucifijos del siglo XVI: Uno desproporcionado, con sudario de pliegues revueltos, y otro inferior al tamaño natural, bastante correcto, de principios de la centuria, con su encasamiento pintado, pero ahumadísimo..

Crucifijo gótico doloroso: de 1330-1340. Dimensiones considerables: 149 cm la imagen, 202x140 la cruz. La elevación de los brazos de Cristo muy por encima de la horizontal sugiere la representación de una perfecta V. La espalda del Crucificado es recta, en perfecto bulto redondo. El tórax dilatado contribuye a una mayor ostentación de las descarnadas costillas en número, siete en el lado izquierdo y seis en el contrario, descomposición quizá provocada por la talla de la herida. Viste perizoma anudado sobre la cadera derecha, que genera gruesos pliegues que conforman artísticos y plásticos arcos. La cavidad estocamal se prolonga en el abultado abdomen, que, junto con la corpulencia del tórax, recuerdan la fuerte complexión de los Crucifijos europeos. El efecto de la verticalidad se acentúa en los pies, el izquierdo totalmente vertical sobre el que se dispone el derecho en rotación externa. Cabeza muy alargada, que se acentúa con la barba puntiaguda; los pómulos muy señalados contrastan con las mejillas hundidas; boca entreabierta y ojos apenas cerrados. La cabellera es de estopa; los cabellos se peinan en largos mechones que cuelgan hasta la mitad del pecho. Sobre la cabeza lleva corona de espina sogueada, traspasada de gruesos y largos clavos. El escultor ha elegido el momento en que Cristo acaba de exhalar el último suspiro, cuando su cuerpo está todavía caliente. Esla estampa del Cristo sufriente de todos los suplicios de la Pasión, profetizada por Isaías (53, 1-10) y expresada con los más vivos lamentos por los místicos M. Eckhart, J. Tauler, H. Suso y santa Brígida de Suecia, entre otros.

Cristo yacente articulado, que era de la cofradía de la Vera Cruz y que desde la ermita de la Pasión pasó a la capilla parroquial del Inquisidor. Es citado por Nicolás de la Fuente, que lo data a finales del siglo XV y dice de él que era de buenas proporciones y que la adquirió dicha cofradía para representar el Descendimiento

Puertas de madera de nogal de la antesacristía, de Juan Rodríguez, discípulo de Berruguete.

Cristo de Juan Rodríguez, 1543, ante uno de los pilares del templo, ante el coro, estilizado, con el cuerpo ligeramente torcido, perizoma lleno de movilidad y airoso nudo.

Talla de Santa Isabel de Portugal

Cristo de marfil

Museo Parroquial:
se encuentra en la Sala Capitular.
Indicaciones de la ruta
Desde: Hasta:
Fotos
Tours Virtuales
El Barco de Ávila :: Iglesia de La Asunción de Nuestra Señora (Parte 1)
El Barco de Ávila :: Iglesia de La Asunción de Nuestra Señora (Parte 2)
El Barco de Ávila :: Iglesia de La Asunción de Nuestra Señora (Parte 3)
El Barco de Ávila :: Iglesia de La Asunción de Nuestra Señora (Parte 4)
En caso de no ver correctamente el tour virtual descargue el plugin Java
 
volver
 
 
Gif App TurismoAyuntamiento de ÁvilaPlan de Competitividad Turismo Activo Sierra de Gredos Valle de Iruelas (PCTA Gredos-Iruelas)Time PymePOCTEPDiputación Provincial de Ávila