Podemos continuar por la provincia hasta llegar al pueblo natal de San Juan de la Cruz, Fontiveros a 47 km. de Ávila, en la carretera de Salamanca. Fue el primer fraile carmelita en declararse a favor de la reforma de Santa Teresa por lo que pasó verdaderas vicisitudes y aislamiento. Se convirtió en Vicario y confesor de las monjas. San Juan de la Cruz fue un místico de altura convertido en poeta para expresar el hondo sentimiento del alma enamorada. Es el patrono de la lengua castellana, con apenas 1.000 versos, entre los que destaca su celebrado Cántico Espiritual.
En Fontiveros está la casa natal de Juan de Yepes, nombre original del santo, actualmente Iglesia de San Juan de la Cruz, que se terminó de construir en 1873. La primera capilla se edificó hacia 1673, perteneciendo al colindante conjunto monacal. Su planta es de cruz latina, con dos capillas laterales, cúpula de media naranja, elegante linterna de graciosa ventanilla. El retablo Mayor es de estilo barroco con una preciosa talla que lo preside, obra de Gregorio Hernández. Hay que resaltar una pequeña figura del mismo santo que, cuenta la leyenda, pudiera tratarse de un verdadero retrato de este gran místico. También se conserva el coro conventual, el antiguo cementerio y el oratorio de los frailes.
Invitamos a los visitantes que se adentren en la figura del místico poeta y reposen en el Centro San Juan de la Cruz, “Llama de amor viva”, proyecto ejecutado por la Diputación de Ávila en torno a la figura del Santo. Un espacio multidisciplinar dónde se ofertan 11 habitaciones, restaurante, biblioteca y zonas de estar recreando los cuatro elementos: agua, tierra, fuego y aire.